El monte puede esperar…

Camping, Lomond Campground Gros Morne National Park Newfoundland and Labrador

Leía hoy en las redes, en su argumento para que no se saliera de campamento, afirmar “hacerte el Indio…. El gran pescador y el cazador con mejor puntería….vestirte camuflado con tus botitas militares y el gorro de safari…”

No es una afirmación feliz.

Sin disfrazarme, soy uno de los que me gusta y suelo hacerlo, compartir un campamento con amigos, en una costumbre de muchos años.

Ir de campamento es, como para otros la playa o viajes,  el placer de muchos. Cuando llega la clásica semana de turismo,  alejarnos de la rutina es lo único que pretendemos.

El campamento nos distrae, desconecta y sobre todo, nos une

Muchas veces, y después de meses y meses trabajando en la ciudad, ir de campamento a orillas del Yi, del Negro o de algún arroyo de hermoso monte que cuenta Durazno,  es una excelente manera de conectar con la naturaleza y disfrutar la vida al aire libre.

Cuando pasan los años, si se pesca o no es relativo. Se trata de vivir y disfrutar del silencio de la noche o las anécdotas junto al fogón siempre encendido, una guitarra sonando y “artistas” que solo cantan en el monte. Es una excelente manera de desconectar y reconectarse al mismo tiempo con el mundo que nos rodea.

Este año no saldremos.

Como nosotros, decenas de barras, algunas con muchos años,  que la iniciaron padres y abuelos de los que hoy la integran, guardarán sus anzuelos y sus cañas para más adelante.

La circunstancia especial que vive Durazno, Uruguay y el mundo, desde el punto de vista sanitario, hace necesaria esa decisión, que seguramente no ha sido fácil pero que es la que corresponde.

“Si la gente se concentrara en las cosas realmente importantes de la vida, habría escasez de cañas de pescar.”

Doug Larson

 

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