Cada fracaso es una oportunidad para crecer

En el año 1959 se produjeron lluvias muy abundantes en todo el país, que provocó además de los daños en fincas afectadas, que las rutas nacionales que  ya se encontraban en malas condiciones en ese momento, sufrieron roturas muy importantes.

El gobierno nacional que había asumido en 1959, y cuya presidencia era ejercida por el Dr Martín Etchegoyen, siendo el Ministro de Transportes y Obras Públicas (MTOP) el Ingeniero Luis Giannattasio; debieron asumir la reconstrucción de estas carreteras, entre ellas la de la ruta 5.

Previo a ello la ruta 5 solo tenía una base granular sin pavimentar. En la misma ocasión se decidió trazar un nuevo recorrido para la carretera, pasando tangencialmente a los centros poblados.

En su pasaje por nuestra ciudad, el proyecto comprendía un trayecto con construcción de un nuevo puente, hacia el Este, más allá del Hipódromo Independencia, algo similar al que se propone ahora para un nuevo recorrido de la vía férrea.

Sin embargo,  se cedió a las presiones de autoridades locales de entonces,  empresarios y comerciantes que argumentaron que la ruta lejos de la ciudad prácticamente hacia desaparecer a Durazno, fundamentalmente en el área comercial.

Fue así que en todo su recorrido, la Ruta 5 pasa por el medio de la ciudad solamente en Durazno.

La ciudad quedó partida en dos, con expropiación de barrios enteros, algunos de los cuales conservan como recuerdo, viviendas que prácticamente están enterradas a un costado de la ruta y con todos los inconvenientes que serían demasiado largo anotar aquí,  que la población ha sufrido desde entonces, pero que se fueron acentuando con el paso del tiempo.

En la discusión actual sobre si se mantiene el trazado de la vía del ferrocarril tal como estaba o se hace otro por fuera de la ciudad, sería bueno que los actores, especialmente los que tienen facultades de decisión, tuvieran en cuenta estos antecedentes.

No son los mismos tiempos para los pueblos en desarrollo, los del 65 que los del 2020, como tampoco lo serán los de hoy para las generaciones futuras.

Muchos se benefician o se perjudican, según la calidad de lo que hacemos. Una ligereza, una ignorancia, una búsqueda impropia de ganancia, en cualquier campo profesional, pueden generar males irreparables para los demás.

Pensemos siempre que en algunas decisiones, está comprometida la vida y el bienestar de muchas personas.

J.C.

 

 

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