Cuando morir no es otra cosa que cambiar de escenario.

En las últimas horas falleció en nuestra ciudad Ricardo Barcelona, “Ricardito” para quienes le conocieron.

Un  duraznense de una personalidad muy definida, amante de la cultura en todas sus expresiones, pero especialmente del teatro.

En esta área precisamente, realizó una proficua labor, como actor y director, pero especialmente como docente, porque bastaba sentarse a charlar con él, para que la actividad escénica fluyera en sus palabras, con un entusiasmo y un amor,  propio de los que realmente eran apasionados de lo que hacían.

Colaboró siempre que se le requería, integrando jurados (la fotografía es precisamente de una de las últimas elecciones de las Reinas del Carnaval).

Debió enfrentar muchas veces la hipocresía de muchos lugareños, pero la eludió con su siempre sonrisa y la firmeza de su personalidad.

Fue a su manera el autor que eligió el destino para escribir su propia vida y en las últimas horas la muerte llegó para que ese libro del eterno enamorado del arte, tuviera una inesperada última página.

 

Su sepelio se cumplirá este lunes en el Cementerio Parque “Jardín del Durazno”,  en horario a confirmar.

 

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