Lo que encontré en mi zapato.

Hoy en las redes sociales, se publicó esta historia que nos pareció acorde a la realidad de un Día de Reyes para muchos, y por eso nos permitimos compartirla.

 

Hoy me levanté con la ilusión de encontrar en mi zapato algo único, algo maravilloso, algo que me ayude a seguir viviendo con la misma alegría  que cuando era niño, con la misma esperanza de que mis zapatos no fueran los únicos vacíos, sino que tuvieran algo fantástico.

Y hoy al igual que entonces esperaba eso.

Sólo que esta vez encontré algo diferente: encontré mi vida adulta, llena de alegrías y penas, de amor y desesperanza, llena de problemas y soluciones, de necesidades y aliento, de agitación en el alma y de paz en mi pensamiento, de compañía y ausencias, de fe y esperanza, de salud y miedos, de enfermedad y soledad, y otras tantas más. Pero lo más notorio, lo más hermoso, lo más brillante, lo que sobresalía de todo:

LA FAMILIA, no la de sangre nada más, sino la familia extendida, la de lazos fuertes y sólidos que se llaman pareja, amigos, hermanos, personas que son parte de nuestra vida que con su amor tejen cada día el abrigo que me cobija.

Así que sólo pude mirar otra vez al interior de mi zapato y  dar gracias  por los regalos recibidos •

 

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