Por unas copas de más.

Un joven con unos 2,32 gramos de alcohol en la sangre resultó con varias heridas leves tras una maniobra en su vehículo  que terminó incrustado entre dos árboles del cantero central de las avenidas Aldama y Churchill.

Una patrulla policial que recorría esa zona, encontró sobre las 7 y 30 horas de este domingo, el auto en las condiciones que muestran las fotografías, y dentro de él al conductor, un joven de 23 años, quien estaba dormido y que al ser sometido a un test de alcoholemia, resultò con 2,32 gramos de alcohol en sangre.

Consultado por los efectivos policiales, dijo no recordar lo que le había pasado y fue trasladado de inmediato a al santuario para ser atendido de heridas que, en un principio, no serían de consideración.

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