Ser o no ser.

En las últimas horas han trascendido declaraciones del Intendente de Durazno a los colegas de “El Acontecer”, donde se duda de la falta de objetividad de la prensa, hecho que adjudica a la disminución sensible de la pauta publicitaria de  la Comuna.

La generalización en este como en otros casos, es inmerecida para todos aquellos que practican periodismo por amor a la profesión.

Simplemente somos ciudadanos, que intentamos defender un derecho que nos corresponde a nosotros y a los otros, porque es de todos: el derecho a la información.

Solo somos militantes por la verdad, porque en la verdad y en la honestidad, se basa este oficio, el de ser periodistas.

Somos periodistas, porque quisimos en alguna oportunidad preguntar.

Somos periodistas, porque quisimos en alguna oportunidad comunicar. Somos, especialmente aquí, en el interior, esas mujeres y esos hombres, que no son diferentes a otros hombres y otras mujeres.

Corremos como el resto para llegar a fin de mes. Nos emocionamos como el resto. Sufrimos como el resto. Reímos como el resto. Reclamamos como el resto. Somos una parte del resto.

No nos secundan ejércitos de productores y colaboradores. Ese es el valor agregado de ejercer el periodismo y la comunicación social, en el interior, en ocasiones, generando productos en los medios, que aun así, no tendrían nada para envidiarles a los que se generan en las grandes capitales.

La Asociación de Prensa local emitió un comunicado. No fue enviado a nuestra redacción como debería haberse hecho, tal vez por las profundas discrepancias que tenemos  con su Presidente cuando este decidió hacer política y pasó en sus programas a ser periodista militante, pero la leímos en páginas de otros colegas. Al pie del mismo, están los nombres pero no las firmas de los remitentes, como corresponde para asegurar la veracidad del mensaje. Es más, ha trascendido que fue una decisión unipersonal del Presidente, quien es el responsable de un medio televisivo que recibía mensualmente un aporte importante de la Comuna y que es evidentemente de los más perjudicados por la medida del Intendente. ¿Hasta qué punto esto incidió en la elaboración del comunicado, esa resta en la recaudación de su medio?

Lo que si tenemos  claro, que los periodistas o comunicadores locales, solo preguntan, comunican e informan. Militan por la verdad y no para quedar bien con el mandamás de turno.

El límite de la objetividad es nuestra inevitable subjetividad (y la de nuestros medios) y para contrarrestarla solo tenemos a nuestro alcance los principios que nos obligan a pensar en las consecuencias de nuestras decisiones.

A aquellos que ejercen este oficio con honestidad no deberían caber prendas y cuestionamiento a la objetividad.

Vale la pena ser y hacer lo que somos.

Eso, simplemente eso, es hacer periodismo. El resto, es otra cosa, no periodismo.

Y el Intendente, que ha estudiado y practicado el periodismo, debería saber distinguir entre unos y otros.

 

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