En la mañana de este jueves, se reintegraron a su Programa “Alternativa”, los colegas Leticia Fernández y Fredy Rusch, tras padecer covid 19,

Ambos, contaron lo que significó para ellos, la familia y el entorno, estas semanas que, seguramente, no olvidarán jamás. Una frase de Fredy lo dice todo “Pensar que estábamos bien y no lo sabíamos…”

La narración de los colegas, sobre la circunstancia inédita que les tocó vivir, sirve para tratar de convencer a los descreídos, sobre la peligrosidad de la pandemia.

Ejemplo de ello, es lo publicado por Ricardo Alarcón, ex presidente del Club Nacional de Fútbol de Montevideo, que estuvo al borde de la muerte y que nos permitimos reproducir.

“Queridos amigos:

El 21 de marzo a mi mujer Pierana y a mí nos diagnosticaron COVID. Recibí una carga viral muy fuerte, por eso me internaron, pasé al CTI, me intubaron, estuve en coma farmacológico y con bloqueantes musculares con los riesgos que eso implicaba: infecciones y afectación de diferentes órganos. Obvio que las noticias para mi familia día a día eran muy desalentadoras; el nerviosismo, la ansiedad y la angustia se apoderaron de todos. El único que resistió fui yo, que jamás me enteré de nada. Como estaba inconsciente, estuve al margen de este tsunami emocional.

Cerré los ojos el 1º de abril y me desperté con Nacional bicampeón uruguayo y 4 técnicos nuevos…

Uno está acostumbrado a tener pausas en la vida de 8 horas cuando duerme, que permiten ponerte al día de las cosas que han ocurrido en el mundo y a tu alrededor durante esa pausa. Pero si estás 30 días inconscientes, cuando abrís los ojos no crees ni entender lo qué pasó, no sabes si esto es real o es un sueño. Empecé a darme cuenta que algo había pasado cuando mi mujer y mis hijos me susurraban al oído, me acariciaban los pies y me hacían mimos en la cabeza…

El 22 me extubaron  y volví a nacer!!!

El 29 de abril dejé el CTI con la gran noticia que la Providencia me había ayudado. Hace 10 días que estoy en piso, en otra etapa, rehabilitándome.

Amigos, me siento un sobreviviente, les ruego que se cuiden y trasmitan a su entorno que esto no es “changa”. Lo que les conté es el partido de mi vida más difícil que gané, cuando se daba todo para perderlo por goleada. Quiero agradecer a las nurses, enfermeros, personal de servicio, tisanería, fisioterapeutas, nutricionistas, médicos; que lucharon para salvarme la vida. También a los amigos como ustedes que de todas partes transformaron esa preocupación en cariño y ondas positivas que llegaron a cada rincón de mi cuerpo y mi alma.

Cada uno a su manera peleó por mí para llegar a este objetivo final: que hoy vuelva a ser feliz. Los abrazo con el alma. Ricardo”.

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