Plaza Colonia, un modelo a seguir.

Desde la noche de este último domingo,  el fútbol de Uruguay dio la vuelta al mundo luego de que un humilde equipo se transformara en el nuevo monarca de la Primera División  al ganar, una fecha antes de su culminación, el Torneo Apertura.

Plaza Colonia, un equipo con 104 años de historia que por segunda vez logró bajar una estrella en una competencia en la que Peñarol y Nacional son los reyes.

La humildad del nuevo campeón parece no tener precedentes. Con un plantel elaborado al comienzo para no perder la categoría, muchos de los componentes del Plaza Colonia no son profesionales del fútbol a tiempo completo.

Destaca en esta línea la historia del DT del equipo, Eduardo Espinel, quien aparte de dirigir al reciente campeón también dedica su tiempo a la carpintería. Además, viaja más de 100 kilómetros todos los días para llegar a todos los entrenamientos

Colonia está en las entrañas del club. Los jugadores llegan en bicicleta, las cenas las preparan parte de los integrantes del cuerpo técnico y su cancha de entrenamiento es de las más humildes. Los dirigentes esperan que esto no cambie, aunque ahora, hay camionetas que salen tanto desde Nueva Helvecia como de Nueva Palmira y que llevan a los jugadores a los entrenamientos.

Ser del interior

A lo largo de los años ha quedado demostrado que en el fútbol profesional es muy difícil la tarea a de mantenerse para una institución del interior, lo han vivido muchos clubes como Tacuarembó, Rocha, Paysandú Bella Vista, Juventud de Las Piedras, Durazno entre otros.

Aprovechando las grandes mejoras que hizo en el Parque “Juan Prandi”, que luce espectacular, es que decidió jugar allí sus partidos como local y dejar de usar el “Suppici”.

Hoy su cancha tiene riego artificial y muchas mejoras.

Para la captación de nuevos valores, Plaza Colonia, además de querer captar a los jugadores locales, tiene convenios con clubes de otros lugares como Porongos de Flores, equipos de Fray Bentos y de Mercedes.

Como gente del interior, nos llena de regocijo ver a un equipo compitiendo a nivel profesional y superando a clubes con mucha historia y dinero.

Tal vez todos no lo sientan así, porque quien más quien menos no puede disimular el ser hinchas de Peñarol, Nacional u otro equipo capitalino.

Pero quienes hemos seguido de cerca muchas veces el accionar de los clubes chacareros, debemos aplaudir al Plaza de Colonia, que demuestra día a día que, con trabajo y responsabilidad, se puede.

 

 

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