Impresionante.

Con el título, perfectamente podríamos decir todo del espectáculo vivido en la noche de este lunes, en la denominada “Fiesta del reencuentro”.

Desde el nivel de los distintos artistas locales, la multitudinaria presencia de público, la organización que prácticamente no tuvo fallas y un show final de Abel Pintos que respondió a toda la expectativa generada previamente.

Mirar los rostros de los espectadores, de distintas edades, bastaba para encontrar el por qué de la vigencia del cantante argentino, que ha cambiado gran parte de su estilo y repertorio de aquella actuación en el Festival cuando tenía 17 años, pero que le agregó un dominio escénico notable. Llantos y sonrisas, aplausos y gritos, se adueñaron de las expresiones de miles y miles de espectadores, no solo duraznense sino también de varios puntos del país.

El recital de Abel duró dos horas, donde repasó temas de ayer y de hoy, dándole a sus admiradores lo que estos fueron a buscar: el corazón en cada canción.

Al término del espectáculo, los comentarios eran coincidentes en elogios y satisfacción por lo vivido.

*Fotos: Shirley Acuña.