Elogios al Camping y preocupación por velocidad del tránsito

El Camping de Durazno a pleno fue una nota saliente este fin de semana.
Para mi que me radiqué en esta ciudad hace casi 30 años, fue hermoso ver como los distintos espacios estaban repletos de campamentistas, los parrilleros encendidos al mediodía y noche y las familias disfrutando de temperaturas de verano que parecen más agradables en la ribera yieña.
Tuve oportunidad de conversar con muchos de ellos, de distintas procedencias y algunos, con muchos años de antigüedad acampando en la zona y existió la coincidencia en los elogios, poniendo énfasis en la limpieza y los servicios.
Todos están de acuerdo en el nuevo control de entradas y salidas que, como en los campings más calificados, se regulan por horario pre establecidos, cuidando especialmente como debe ser, a los que han elegido el lugar para acampar y pagan para ello.
La única critica estuvo en la falta de control de tránsito.
El ir y venir de vehículos, a velocidades superiores a las que alertan los carteles es algo a corregir. Los motonetistas a toda velocidad y sus caños de escape sonando más allá de lo permitido y en muchos casos, con tres personas encima de los rodados y sin casco.
Por momentos parecía tierra de nadie.
Se deberían tomar los recaudos correspondientes en el futuro.