2010 TODOS
Foto de Andrés Roman.

Lo único que necesita un niño para practicar fútbol son las ganas y la motivación suficiente para querer crecer como persona. lo demás, una camiseta, un short y un balón, se consiguen en cualquier tienda.

Cuando un niño entrena en un equipo de fútbol de manera formal aprende principalmente a trabajar en equipo, formar una identidad y ocupar el tiempo libre.

Hemos sido testigos el pasado fin de semana, de una experiencia que, teniendo como protagonistas fundamentales a los niños, creemos que va más allá, incluso de lo deportivo, por el entorno familiar, el apoyo en una etapa tan importante. La generación 2010 de Wanderers sorteó con éxito una instancia interdepartamental, lejos de Durazno, pero sin sentirse visitantes por lo que partía desde la tribuna.

Seguramente en nuestra ciudad, como los bohemios, la mayoría de las Instituciones deportivas trabajan de igual manera apoyando a los más pequeños, incentivando a usar ese talento para después aprovecharlo en la vida misma.

Los padres, los abuelos, la familia toda, cumplen su labor de estar pendientes, apoyándolos en todo momento y ayudándolos en el proceso de formación integral junto al entrenador: es un trabajo mancomunado.

La disciplina es la principal cualidad que se desarrolla en los niños por medio de la práctica del fútbol, siempre y cuando se dé un acompañamiento por parte de los padres y un compromiso profesional del entrenador. En el caso específico de los deportes de grupo también se desarrolla la mecánica del trabajo en equipo, habilidades sociales, procesos de identidad y toda la integralidad que trae el deporte.

Más allá del valor de la conquista deportiva de la generación 2010 del Club Atlético Wanderers, llegue desde Durazno Hoy las felicitaciones a todos los que constituyeron un solo grupo, que le dio más fortaleza a la propuesta del equipo y que es parte también del logro.