Comunicador propuso sacar el caballo de nuestro Escudo.
Se ha difundido recientemente la consulta a los colectivos docentes sobre si se debe mantener o no la entonación de la marcha “Mi Bandera” en las escuelas y la Jura al Pabellón Nacional, emblemas históricos de la patria que han acompañado la formación de alumnos durante décadas.
Felizmente este lunes, el propio Presidente de ANEP Pablo Caggiani descartó totalmente esta posibilidad.
El tema ha estado con insistencia en las redes sociales y en diferentes programas periodísticos.
Quien parece haber superado todo es Diego González, quien conduce el programa «La aldea» en TV Ciudad, quien propone cambiar el caballo de nuestro escudo por un tamboril.
Hace muchos años el presbítero canario José María Fontes Arrillaga, una pluma perdida y oscura del Parnaso nacional, le escribió un poema al caballo que dice en un pasaje: “El caballo: la ambición/ y el lujo del paisanaje;/ las alas de aquel gauchaje/ que hizo libre a la nación./ Que retoce en mi canción/ ese hermano del pampero,/ que yo como tú lo quiero,/ y tú tanto lo quisiste/ que en tu escudo lo pusiste/ como en el mejor potrero”.
La estrofa citada condensa en su retórica de bronce, de patriotismo y exaltación bravía, el protagonismo que la figura del caballo tuvo no sólo en la poesía gauchesca (extendida en la voz de los payadores y los cantores criollos a lo largo y ancho de Uruguay) sino también en el nativismo de escritores como Pedro Leandro Ipuche y Fernán Silva Valdés, por nombrar sólo a dos autores tan perimidos y olvidados en la actualidad como el cura gaucho Fontes Arrillaga. En el trasfondo se ubica la idealización y la exaltación del caballo como protagonista (involuntario) de las revueltas patrióticas, desde la gesta artiguista a la Guerra Grande, desde la revolución de Aparicio Saravia hasta la imagen de un octogenario caudillo blanco Basilio Muñoz enfrentando, en 1935, a la aviación militar del dictador Gabriel Terra a lanza limpia y a caballo entre las sierras.
El caballo: Símbolo de bravura y libertad, de patriotismo y combate.