{"id":19789,"date":"2020-10-25T11:12:13","date_gmt":"2020-10-25T14:12:13","guid":{"rendered":"http:\/\/duraznohoy.com\/?p=19789"},"modified":"2020-10-25T11:12:13","modified_gmt":"2020-10-25T14:12:13","slug":"no-hay-lugar-como-el-hogar-excepto-la-casa-de-los-abuelos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/duraznohoy.com\/?p=19789","title":{"rendered":"No hay lugar como el hogar, excepto la casa de los abuelos&#8230;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Cuando \u00e9ramos peque\u00f1os, visit\u00e1bamos a la abuela Faustina en su modesta vivienda del barrio La Amarillla, a poca distancia de la v\u00eda. Nos sent\u00e1bamos junto a ella alrededor del bracero que permanec\u00eda encendido solo con algunas ramitas que le pon\u00eda de cuando en cuando. Y en su peque\u00f1a jarra esmaltada de color marr\u00f3n, disfrut\u00e1bamos nuestros primeros mates, generalmente dulces, con algo de cascarilla.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Visitar a la abuela era una especie de ritual, inolvidable. Y me consta que para mis hijos y los hijos de mis hermanos, los ratos compartidos con la abuela Reina tambi\u00e9n son imborrables.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Visitar a los abuelos enriquece la ni\u00f1ez, fortalece el coraz\u00f3n y deber\u00eda ser una materia obligatoria en la escuela de la vida para los nietos de hoy. Por eso nos permitimos compartir esta reflexi\u00f3n que encontramos en el muro de la amiga Ana Montes:<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-19791 alignright\" src=\"https:\/\/duraznohoy.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/ABUELOS-iii-300x158.jpg\" alt=\"\" width=\"342\" height=\"180\" srcset=\"https:\/\/duraznohoy.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/ABUELOS-iii-300x158.jpg 300w, https:\/\/duraznohoy.com\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/ABUELOS-iii.jpg 655w\" sizes=\"auto, (max-width: 342px) 100vw, 342px\" \/>Cuando se cierra la casa de los abuelos <\/strong><\/p>\n<p>Uno de los momentos m\u00e1s tristes de nuestras vidas llega cuando se cierra para siempre la puerta de la casa de los abuelos, y es, que al cerrarse esa puerta, damos por finalizados los encuentros con todos los miembros de la familia, que en ocasiones especiales cuando se juntan, enaltecen los apellidos, como si de una familia real se tratase, y, llevados siempre por el amor a los abuelos, cual bandera, ellos (los abuelos) culpables y c\u00f3mplices de todo.<\/p>\n<p>Cuando cerramos la casa de los abuelos, damos por terminados adem\u00e1s, las tardes de alegr\u00eda con t\u00edos, primos, nietos, sobrinos, padres, hermanos e incluso novios y novias pasajeros que se enamoran del ambiente que all\u00ed se respira.<\/p>\n<p>Ni siquiera hace falta salir a la calle, estar en la casa de los abuelos es lo que toda la familia necesitaba para ser feliz.<\/p>\n<p>El a\u00f1o pasa mientras esperas estos momentos, y sin darnos cuenta, pasamos de ser ni\u00f1os abriendo regalos, a sentarnos junto a los adultos en la misma mesa, jugando desde el postre del almuerzo, hasta el aperitivo de la cena, porque cuando se est\u00e1 en familia el tiempo no pasa y el aperitivo es sagrado.<\/p>\n<p>Las casas de los abuelos siempre est\u00e1n llenas de sillas, nunca se sabe si un primo traer\u00e1 a la novia, a un amigo o al vecino, porque aqu\u00ed todo el mundo es bienvenido.<\/p>\n<p>Siempre habr\u00e1 un termo con caf\u00e9, o alguien dispuesto a hacerlo.<\/p>\n<p>Saludas a la gente que pasa por la puerta, aunque sean desconocidos, porque la gente de la calle de tus abuelos es tu gente, es tu pueblo.<\/p>\n<p>Cerrar la casa de los abuelos es decir adi\u00f3s a las canciones con la abuela y a los consejos del abuelo, al dinero que te dan a escondidas de tus padres como si de una ilegalidad se tratase, a llorar de risa por cualquier tonter\u00eda, o a llorar por la pena de los que se fueron demasiado pronto.<\/p>\n<p>Cerrar su casa es despedirse de la emoci\u00f3n de llegar a la cocina y destapar las ollas, y disfrutar el plato de \u00bb las animas\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed que si tienes la oportunidad de llamar a la puerta de esa casa y que alguien te abra desde dentro, debes aprovecharla cada vez que puedas, porque entrar ah\u00ed y ver a tus abuelos o a tus viejos, sentados esperando para darte un beso es la sensaci\u00f3n m\u00e1s maravillosa que puedas sentir en la vida.<\/p>\n<p>Si resulta que ahora nos toca ser abuelos, y ya nuestros padres no est\u00e1n, nunca perdamos la oportunidad de abrir las puertas a nuestros hijos y nuestros nietos y celebrar con ellos el don de la familia, porque solo en la familia es donde los hijos y los nietos encontrar\u00e1n el espacio oportuno para vivir el misterio del amor a los m\u00e1s cercanos y a los que les rodean.<\/p>\n<p>Disfruten y aprovechen la casa de los abuelos, pues llegar\u00e1 un momento en que en la soledad de sus paredes y rincones, si cierras los ojos y te concentras, podr\u00e1s escuchar tal vez, el eco de una sonrisa o un llanto, atrapado en el tiempo, del resto, puedo decirte, que al abrirlos, la nostalgia te atrapar\u00e1, y te preguntar\u00e1s, \u00bfpor qu\u00e9 se fue todo tan de prisa?<\/p>\n<p>\u00a1\u00a1\u00a1Y ser\u00e1 doloroso descubrir que no se fue&#8230; lo dejamos ir!!!<\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando \u00e9ramos peque\u00f1os, visit\u00e1bamos a la abuela Faustina en su modesta vivienda del barrio La&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":19790,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"{title}\n\n{excerpt}\n\n{url}","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"fullscreen","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false},"categories":[64],"tags":[],"class_list":["post-19789","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19789","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=19789"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/19789\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/19790"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=19789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=19789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=19789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}