{"id":40279,"date":"2023-06-29T17:25:39","date_gmt":"2023-06-29T20:25:39","guid":{"rendered":"https:\/\/duraznohoy.com\/?p=40279"},"modified":"2023-06-29T17:25:39","modified_gmt":"2023-06-29T20:25:39","slug":"violencia-en-el-futbol-responsabilidad-de-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/duraznohoy.com\/?p=40279","title":{"rendered":"Violencia en el f\u00fatbol, responsabilidad de todos."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>Existen en general dos posturas bien marcadas en referencia a la\u00a0violencia en los espect\u00e1culos deportivos.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Est\u00e1n quienes dicen que por el hecho de vivir en una sociedad violenta, y siendo el f\u00fatbol parte integrante de dicha sociedad, es imposible que la violencia no se manifieste en el deporte m\u00e1s popular de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Por otro lado, cada vez que hay alg\u00fan hecho violento en una cancha, se alzan algunas voces, pidiendo que se pare el f\u00fatbol, creyendo que de esa manera se detendr\u00e1n los hechos vand\u00e1licos, sin comprender la poli causalidad presente para que ello ocurra.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s se podr\u00eda hacer un an\u00e1lisis, tomando como eje los cambios culturales y sociales, o que los objetivos deportivos han quedado supeditados a otros intereses, que hoy no se puede regalar nada, etc., pero creo que ser\u00eda una observaci\u00f3n parcial.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, y luego de m\u00e1s de 50 a\u00f1os de concurrir a canchas de f\u00fatbol, estoy convencido que hay tambi\u00e9n una violencia del f\u00fatbol, y que es dicho deporte con todos sus actores, quienes deber\u00edan asumir sus responsabilidades, y modificar su accionar.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0<strong>\u00a0Un factor a tener en cuenta, somos los medios de comunicaci\u00f3n, si bien con una implicancia menor.<\/strong><\/p>\n<p>A veces por su multiplicaci\u00f3n y\/o sentido de la oportunidad, terminamos asumiendo un papel trascendental, en determinado sector asistente al f\u00fatbol, que por el s\u00f3lo hecho de que lo escuch\u00f3 en la radio, o lo vio en la televisi\u00f3n, o lo ley\u00f3, lo incorpora como una verdad incuestionable. Entonces si uno oye a un relator televisivo muy conocido decir que el segundo es el primero de los fracasados, o a alg\u00fan colega suyo opinar que determinado \u00e1rbitro \u00abno puede dirigir m\u00e1s\u00bb, es posible que, sin propon\u00e9rselo, contribuyan a fomentar la violencia.<\/p>\n<p>Quisiera ahora, llamar la atenci\u00f3n sobre otro factor que creo, contribuye a la generaci\u00f3n, o activaci\u00f3n de la violencia en los espect\u00e1culos deportivos. Si bien es cierto que desde bastante tiempo atr\u00e1s, se les pide a los futbolistas que no gesticulen, o hagan ademanes que puedan incitar a la respuesta violenta de los espectadores (con resultados dispares), hay otro aspecto que quiero remarcar.<\/p>\n<p>No recuerdo bien cuando comenz\u00f3 a variar el comportamiento de los futbolistas dentro de una cancha, pero la verdad es que hoy da verg\u00fcenza ajena ver a un deportista correr 40 \u00f3 50 metros detr\u00e1s de un \u00e1rbitro, para pedirle que amoneste o expulse a un rival, o cuando reciben un golpe del competidor, por m\u00e1s leve que sea, la mayor\u00eda se revuelca, hace gestos y muecas de dolor, que a los que estamos observando el encuentro nos hace pensar, que han sufrido, alg\u00fan tipo de fractura, y pese a que el jugador, cuando el contrincante es sancionado, se levanta y sigue jugando como si nada hubiera ocurrido, dicho tipo de conducta, puede generar o activar hechos violentos, en los espectadores.<\/p>\n<p>A los que fuimos ni\u00f1os en los &#8217;60, y adolescentes en los &#8217;70, y jugar al f\u00fatbol, aunque sea en un \u00abpicadito\u00bb formaba parte indivisible de nuestras ocupaciones diarias, nadie nos ense\u00f1\u00f3, pero todos lo sab\u00edamos, que cuando a uno le pegaban una patada, empuj\u00f3n, o lo que fuera, pero con la pelota de por medio, hab\u00eda que aguant\u00e1rsela, y seguir jugando; distinto era si la patada ven\u00eda de atr\u00e1s, o si la infracci\u00f3n era un codazo intencionado; para nosotros, los de entonces, eso era de \u00abmala leche\u00bb, y se arreglaba de diferente manera y en otro \u00e1mbito, y seguramente nos habr\u00edan dicho que \u00e9ramos llorones si nos hubieran visto perseguir a un juez deportivo con alg\u00fan reclamo de esa naturaleza.<\/p>\n<p>Hoy los protagonistas actuales, esgrimen que no pueden dar ninguna ventaja, c\u00f3mo si dicho argumento tuviera suficiente sustento, para sostener una conducta a todas luces reprochable. Y tienen para ello el dejar hacer, el mirar para otro lado de los jueces o el veedor que, como en el partido Wanderers y el equipo de Mariscala, presenci\u00f3 como un t\u00e9cnico hacia gestos obscenos hacia la tribuna a solo tres pasos de \u00e9l, sin intervenir o denunciar como corresponde.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Y el otro gran tema es la gente, el p\u00fablico.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>He escuchado desde mi posici\u00f3n generalmente de fot\u00f3grafo en la cancha, los gritos de insultos, palabras soeces, alusiones provocativas hacia los jugadores y los jueces, mientras diferentes agentes del orden tambi\u00e9n lo escuchan, pero no intervienen, cuando su tarea deber\u00eda ser otra.<\/p>\n<p>Vi el pasado fin de semana como una mujer de un equipo visitante, le daba una cachetada a un menor de 12 a\u00f1os que no coincid\u00eda con su hijo en los comentarios sobre el desarrollo del partido&#8230;<\/p>\n<p>A modo de s\u00edntesis, creo que hasta que cada uno de los sectores involucrados en nuestro f\u00fatbol, no asuma su cuota de responsabilidad, el espanto que se produce casi invariablemente\u00a0 los fines de semana, seguir\u00e1 renov\u00e1ndose, del mismo modo que nuestra capacidad de asombro ir\u00e1 descendiendo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existen en general dos posturas bien marcadas en referencia a la\u00a0violencia en los espect\u00e1culos deportivos&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":40280,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"{title}\n\n{excerpt}\n\n{url}","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"fullscreen","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"_wpas_customize_per_network":false},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-40279","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/40279","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=40279"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/40279\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/40280"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=40279"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=40279"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/duraznohoy.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=40279"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}