La Pluna que nos robaron

Por Daniel Puyol
Hoy se cumplen siete años del cierre de Pluna, nuestro ente autónomo aeronáutico, nuestra línea aérea de bandera, dictado arbitrariamente desde el más alto nivel del poder ejecutivo nacional, con el inocultable interés de marcar la cancha dentro de la coalición de gobierno, y en momentos de dudas, hacerle saber a los compañeros que no somos tan camaradas como decimos, y que hay uno que es el que manda.
En los días previos algunos hechos políticos pavimentaron el camino para la más absurda medida de gestión aeronáutica que pueda recordarse. A los recelos personales contra el poco claro directorio de Leadgate, se sumó la declaración del vicepresidente de la república, manager de la incorporación con bombos y platillos de los divertidos Campiani boys, quien manifestó a la prensa que en la última reunión del Mercosur en Buenos Aires se “había hecho entrar a Venezuela por la ventana”, aplicando para ello el bochornoso procedimiento de suspenderle el derecho de miembro pleno a Paraguay, cuyo gobierno no caía simpático, y votando todos juntos la inclusión del régimen represivo y autoritario de Maduro, porque “lo político está antes que lo jurídico”. Una aberración gigantesca comparable a una moderna edición de la guerra de la triple alianza, esta vez en el campo de batalla del derecho internacional público, y destinada a bendecir negocios con apariencia turbia nunca aclarados, y a recordarle al compañero vicepresidente que hay alguien sobre él.
Lo que siguió no fue mejor. Se urdió una maniobra de corte mafioso, con el sainete de un remate fraudulento y un aval bancario de opereta de por medio, infantiles por lo evidentes, que pretendían agradecer al amigo al que le debían favores, y que acabó con algunos procesados, no todos, 700 familias sin trabajo y 450 millones de dólares para pagar entre todos, sin considerar la vergüenza y el desprestigio internacional, al que nos expusieron los eternos defensores de las empresas públicas. En esos días aciagos, todo fue incertidumbre y desazón. El gremio marxista de los funcionarios de Pluna actuó en connivencia con los compañeros ideológicos del gobierno, y el Pit Cnt, que en otras circunstancias hubiera organizado huelgas, marchas y escraches simplemente miró para otro lado. Nos cabe a todos los que fuimos funcionarios de la empresa en esos años algo de responsabilidad ya que las autoridades sindicales que votamos dejaban mucho que desear. Los ungimos como nuestros representantes por simpatía, porque eran caraduras y buenos para gritar y mandonear, cuando sus antecedentes y su desempeño posterior acabó por la vía judicial.
La arrogancia, la obcecación, la poca inteligencia y seriedad del ejecutivo nacional, le impidió recurrir a la maniobra de salvación, tantas veces utilizada en el pasado, de convocar a la Fuerza Aérea para que sacara las castañas del fuego, concluyendo en este mamarracho gubernamental cargado de ineptitudes y prejuicios, que hundió a la aviación comercial uruguaya en el pozo más profundo de su historia, y nos transformó en una provincia aeronáutica del extranjero que hoy vienen a llenar sus aviones con nuestros pasajeros y nuestra carga.
Los celos y rencores de los mandamás de turno, nos robaron mucho más que una empresa de aviación, le robaron al país despachadores de vuelos, pilotos, mecánicos y tripulantes altamente calificados que fueron a parar al extranjero. Entregaron alegremente nuestra soberanía aeronáutica y frustraron para siempre los sueños de los jóvenes con vocación de volar.
Daniel Puyol Castiglioni es comandante de Boeing 737NG en Copa Airlines de Panamá. Su carrera profesional empezó en la Fuerza Aérea Uruguaya en 1973 donde se desempeñó como instructor de vuelo, jefe de seguridad de vuelo y piloto antártico. En 1997 pasó a volar en Pluna Líneas Aéreas Uruguayas donde fue capitán e instructor de Boeing 737-200.Ha realizado numerosos cursos sobre CRM y Factores Humanos entando calificado como instructor y facilitador de la materia. Es Master en gestión y dirección de aeropuertos y líneas aéreas en Itaérea Escuela de Negocios de España.