Vivir en el corazón de los que dejamos detrás de nosotros no es morir
Mauricio Hernández no pasó desapercibido para la comunidad duraznense. Supo trabajar con gran responsabilidad en cada una de las tareas para lo cual fue elegido, en el ámbito municipal, donde ocupó importantes cargos de confianza.
Pero independientemente de ello, fue trascendente el trabajo desarrollado en el área social, con destaque en la creación y vigencia de la Asociación Down y en la lucha contra la drogadicción.
En muchos aspectos su labor fue silenciosa, sin estridencias, luchando a veces “con los molinos de viento”, pero sorteando cada instancia con una sonrisa grandota, sinónimo de la felicidad que le otorgaba el hecho de ser útil a la sociedad.
Su muerte este miércoles a los 54 años, sacudió profundamente a Durazno, a quienes le conocieron, lo trataron o simplemente reconocían su generosa y polifacética personalidad.
“Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo, puede descansar en paz”. (Nelson Mandela)
Mauricio hizo ese esfuerzo y, por lo tanto, dormirá en paz por toda la eternidad.
Velatorio en Sala 2 de calle 19 de abril 824 – Sábado 13 de 7 a 10.00 horas.
- Frases del título : T. Campbell – poeta, ensayista y editor estadounidense.