El hombre tiene ilusiones como el pájaro alas. Eso es lo que lo sostiene.

El martes jugaron su última práctica en el Complejo “Italo Franco”, y fue una jornada agridulce para los pequeños wanderistas.

Como sucedió en otras categorías, los de la 2010 recibieron de directivos bohemios, el reconocimiento a la actuación cumplida en la temporada 2020 que culmina encontrándolos como campeón.

Cada uno lució la medalla recibida que,  más allá de lo humilde del trofeo, es un premio que seguramente, trascenderá mucho más que en otras ocasiones.

Y así será porque fue la última tarde en la canchita donde desde que comenzaron a jugar al fútbol, se encontraron, hicieron deporte y, sobre todo,  hicieron muchos amigos.

El lugar magnifico por sus características, desaparecerá en corto tiempo, por una decisión incomprensible si recurrimos a lo que se dijo cuándo se inauguró, pero de alguna manera también a tono con lo que Durazno ha perdido a lo largo de los años, sin que mucho se hiciera para evitarlo.

Quedan por el camino días, meses, años de esfuerzo de dirigentes, padres y allegados, que no dudaron en ponerse el overol para ir construyendo un sueño que ahora se borra de un plumazo.

Muchas veces el Estado o las Instituciones públicas, o quienes están al frente de ellas, reclaman la participación de los particulares en las cosas importantes para la Comunidad. Sin embargo, cuando estos responden con trabajo, dedicación y hasta dineros de sus propios bolsillos, no se vacila en tirar lo logrado como un castillo de naipes.

Wanderers perderá su cancha, los niños se quedarán sin su escenario de victorias y derrotas, de alegrías y de lágrimas, pero todo es poco con la realidad. Le han dado una puñalada al corazón.

Al decir de Julio Cortázar “Yo creo que la única gran pérdida son las ilusiones, y a veces las certidumbres, por hermosas que sean, no alcanzan a reemplazarlas.”

 

Los invitamos a ver un video (gentileza de Federico Franco) que muestra el trabajo realizado.