Carlos Daniel Correa vive en Prince Albert, al Norte de Canadá y pudo disfrutar de la aurora boreal, una oportunidad que pocas veces se da y que para vivirla muchos hacen miles de kilómetros y gastan mucho dinero.

Nos envió una serie de fotos en la mañana de este domingo con un comentario sobre que se le atribuye al fenómeno.

Nos permitimos reproducirlo, comprendiendo la frase final del texto en este domingo tan especial.

“Las auroras boreales  aquí las atribuyen a los espíritus de nuestros antepasados. Muchas culturas atribuyen a este fenómeno luminoso un gran valor, interpretándolo como una expresión de la armonía cósmica, la presencia de fuerzas divinas o incluso como un puente entre lo material y lo trascendental.

La contemplación de este evento puede invitar a las personas a conectarse con algo más allá de lo tangible. Ayer cubrió todo el cielo sobre nuestra casa, como nunca antes. En tu día, se te extraña mamá, pero gracias por visitarnos”.

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