El desorden es el orden que no les interesa.
En los últimos días aparecieron, leyendas sin sentido en paredes del Parque del Bicentenario.
Se trata de un mal hábito que a simple vista suele dar pena en una ciudad ordenada como en la actualidad.
La Intendencia ha dispuesto de inmediato la limpieza del espacio vandalizado, distrayendo personal que podría estar dedicándose a oros aspectos más positivos.
Como sucede en otras Comunas, sería bueno que los autores de esta acción destructiva sin sentido, tengan un castigo ejemplarizante.
El vandalismo cuesta mucho dinero a la ciudad y, por tanto, a los ciudadanos, para que no se tomen serias medidas para controlarlo.