Una vida bien usada produce una dulce muerte.

Con profundo pesar, Durazno despidió este mediodía al cirujano y mastólogoLuis Alberto Beguiristain Francia, médico que hizo de su profesión su mayor causa de amor y entrega.
Durante años, dedicó su vida a aconsejar, proteger y tratar de curar a los afectados por cáncer, especialmente el de mamas, dejando una huella imborrable en miles de personas que admiraron su noble corazón y compromiso.

Fuimos compañeros en el Liceo en donde ya asomaba su vocación hacia la medicina, pero, además, supimos compartir otra pasión: la música, el folclore, la cultura general. En un Durazno donde las salas de espectáculos suelen aparecer casi vacías cuando lo que se ofrece es de origen local, Alberto estaba, aplaudiendo, estimulando, agradeciendo.
Y si sonaba una guitarra en el más humilde de los fogones, allí estaba, disfrutando. Fue un ser humano de gran sensibilidad.
Hoy deja un enorme vacío entre quienes lo conocimos y valoramos.
Su memoria vivirá siempre en el cariño y en el corazón de todos los duraznenses. Paz a su alma.
- Frase del título Leonardo Da Vinci