Exposición sobre la Batalla de Carpintería
Quedó inaugurada este jueves 17 de septiembre en el Museo Histórico de Durazno “Casa de Rivera” una exposición dedicada a la Batalla de Carpintería, al cumplirse 190 años del episodio histórico que dio origen a las divisas blanca y colorada.
La muestra, instalada en la Sala 2 y con acceso gratuito, reúne información gráfica, material didáctico y piezas arqueológicas recuperadas durante las investigaciones realizadas en el sitio donde tuvo lugar el combate de 1836.
El proyecto cuenta con el impulso del Gobierno de Durazno y el trabajo de la Asociación de Amigos de los Museos Militares (AMEU) y del equipo “Campos de Honor”, especializado en arqueología de campos de batalla y arqueología del conflicto.
El director del Museo Casa de Rivera, Cristian Pintos, destacó la importancia de incorporar este material al acervo del museo y el trabajo desarrollado previamente en el lugar histórico.
“Un equipo de primer nivel se dirigió al lugar histórico a realizar el relevamiento en el terreno donde fue el combate y, fruto de esa investigación, el museo ahora va a ser el depositario de los objetos arqueológicos que se obtuvieron en ese lugar, así como también de material didáctico que tiene que ver con la batalla y con el hecho histórico”, señaló.
Pintos agregó que “para nosotros es un verdadero placer contar con este material didáctico, en el cual podemos apreciar la descripción del episodio histórico y objetos que hablan de esa batalla, con una presentación de primer nivel que sin duda engalanará el material que ya contiene el museo”.
Marcelo Díaz Buschiazzo, investigador e integrante del equipo multidisciplinario de Campos de Honor, explicó que el proyecto combina investigación histórica, trabajo arqueológico y participación de la comunidad vinculada al territorio.
“En este caso el trabajo es científico, pero Campos de Honor siempre incluye a los vecinos de la zona, porque los patrimonios, si bien nos pertenecen a todos, tienen como custodios a los propios vecinos, las escuelas rurales y la gente que se ha criado en esos lugares”, expresó.
Díaz Buschiazzo destacó además el acompañamiento del Gobierno de Durazno, tanto en las actividades por los 190 años de la Batalla de Carpintería como en la preservación y difusión de este patrimonio.
“Hay una toma de conciencia de lo que significa un bien patrimonial para la zona de San Jorge, una nueva dinámica y un lugar histórico que nos representa a todos los orientales”, afirmó.
En ese sentido, subrayó el papel del museo como destino de las piezas recuperadas: “La casa de todos estos objetos es el museo. Es el lugar donde pueden ser conservados, conocidos y disfrutados por todos”.
De los documentos al campo de batalla
El investigador explicó que el trabajo comienza mucho antes de llegar al terreno. La primera etapa consiste en estudiar fuentes documentales, archivos, mapas y reportes que permitan reconstruir las circunstancias del enfrentamiento y orientar posteriormente la investigación arqueológica.
En el caso de Carpintería, indicó que no existe un mapa específico del combate, por lo que fue necesario interpretar diferentes fuentes y elementos históricos para establecer hipótesis de trabajo.
Posteriormente se desarrolla la investigación de campo, en la que cada hallazgo es georreferenciado mediante GPS. Las características y ubicación de las piezas permiten identificar elementos vinculados, entre otros aspectos, a la caballería y la infantería.
Díaz Buschiazzo explicó además una particularidad del lugar: en esa misma zona se registraron cuatro enfrentamientos a lo largo del siglo XIX, en 1819, durante la campaña artiguista contra los lusobrasileños; en 1836, la Batalla de Carpintería; en 1871, durante la Revolución de las Lanzas; y en 1897, durante las revoluciones encabezadas por Aparicio Saravia.
Esta circunstancia obliga a realizar un cuidadoso proceso de análisis para determinar cuáles objetos corresponden efectivamente al combate de 1836.
Una vez recuperadas, las piezas pasan por procesos de conservación y musealización. A ello se suma la elaboración de cartelería, material gráfico, publicaciones y un diorama que permite representar cómo podía desarrollarse un combate de aquella época y acercar el episodio histórico especialmente a los más pequeños.
Piezas originales del combate de 1836
La exposición permite observar objetos cuya pertenencia al combate de 1836 ha sido certificada, entre ellos botones, hebillas, fragmentos de sable y otros elementos recuperados durante el trabajo arqueológico.
“Es una mínima muestra, pero lo que tiene es la información de cada una de esas piezas y la certificación de que son piezas originales de este combate de 1836”, destacó Díaz Buschiazzo.
La propuesta continuará el sábado en Carpintería
