Solo lo local.

Seguramente y en alguna de sus declaraciones Vidalín lo ha dicho, tras estos dos años de pandemia, hay una necesidad evidente que lleva a un proceso y satisfacción de volver a verse.

Por eso seguramente llama “Fiesta del reencuentro”, a la jornada del lunes 28 en el Parque del Bicentenario.

Reencontrarse con la música es como reencontrarse con el primer amor. Esas sensaciones tiernas y tan intensas al mismo tiempo. La música y las canciones son ideales para que los reencuentros sean emotivos y tengan de alguna forma un punto mágico y sorprendente. Y es que el volver a sentir lo que sentíamos años atrás nos reconforta y despierta en nosotros emociones extremas.

Tengo la suerte de hacer un programa en radio, donde la magia es el puente que une nuestra voz, con la música y con el oyente, esté donde esté. Cada domingo nos reencontramos, somos una misma cosa, disfrutamos juntos.

No dudo que serán miles los que estarán en el Parque para disfrutar de un programa que mezcla las mejores expresiones locales con lo internacional. Pero también, miles serán los que, por distinta circunstancia, no podrán llegar y esperaban reencontrarse a través de la radio, de ese vínculo que, con música e información, amortiguó la soledad obligada a la que llevó la pandemia.

Sin embargo, no será así.

La radio no está autorizada a la emisión en directo del espectáculo, salvo a los artistas duraznenses, es decir, será un reencuentro hasta cierto punto.

Desde la organización, con el silencio de la Asociación local de Prensa, se ha descuidado una vez más este aspecto, menospreciando la tarea de la radio y sus comunicadores y achicando sensiblemente el radio de acción de una fiesta que se suponía, era para el reencuentro de todos.

Lamentable.